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¿Qué clase de maestra quiero llegar a ser? Cualidades de un buen maestro

La tarea de ser un buen maestro es muy difícil ya que no todo el mundo sabe afrontar esta profesión. Lo primero que hay que tener es vocación. Debemos ser conscientes de cuál es nuestra función y cómo debemos desempañarla, siempre con pasión y orgullo por poder dedicarnos a ello. 

Nuestra tarea es transmitirles conocimientos que se conviertan en algo significativo para su vida, los cuales sepan aplicar de forma correcta. A pesar de ello, no únicamente se les transmite información, sino valores que les sirvan para construir su personalidad y comportarse adecuadamente en sociedad.

Por ello algunos de los rasgos que caracterizan a un buen maestro son:

1. PACIENCIA

En ocasiones nuestros alumnos se comparan entre ellos porque no alcanzan los objetivos de la misma forma. Cada uno de ellos destaca en un ámbito de forma completamente distinta a cualquiera de sus compañeros, por lo que con paciencia el maestro debe guiarlos para que cumplan sus metas con el ritmo que cada uno de ellos necesite. 

2. EMPATÍA

La empatía es la capacidad que te permite situarte tan cerca de otra persona que puedes llegar a sentir lo que ella siente. Esto mismo debemos hacer con nuestros alumnos, es decir, debemos tratar de ponernos en su posición y de esta manera darle a sus problemas o virtudes la importancia y relevancia que merecen, alegrándonos de sus logros y apoyándoles en las dificultades que puedan atravesar.

3. COMUNICACIÓN

Un buen maestro debe saber comunicarse de forma adecuada en todo momento, tanto con las familias y los alumnos como con el resto de compañeros del centro. Así crearemos un buen clima en el que todos compartamos nuestras ideas y éstas puedan servirnos como apoyo para mejorar en nuestra labor. Pero la comunicación no sólo incluye saber hablar y transmitir nuestros pensamientos correctamente, sino también saber escuchar al resto y tener en cuenta otros puntos de vista. 

4. DISCIPLINA

Nuestra tarea implica hacer lo mejor en todo momento para nuestros alumnos y eso conlleva que no siempre todos nuestros alumnos tienen la mejor actitud ni forma de afrontar las clases. Debemos tener claro que aunque son nuestros alumnos y debemos corregir su comportamiento tenemos que hacerlo con amabilidad y entendimiento. También, es importante establecer una cierta distancia con el alumnado, la necesaria para que no se tomen demasiada confianza con la figura del maestro, ya que a pesar de estar para todo lo que necesiten y hacer que disfruten aprendiendo, no deben tratarnos como a un igual. Todo ello debe aplicarse desde el respeto.

5. FORMACIÓN

Convertirse en un buen maestro conlleva estar constantemente formándonos para actualizar nuestros conocimientos a los tiempos y las metodologías que empleamos ya que se realizan avances en educación que podemos incorporar a nuestra labor docente. 

REFLEXIÓN

Teniendo en cuenta todo esto, quiero llegar a ser una maestra en la que sus alumnos confíen y con la que disfruten aprendiendo. En ocasiones la etapa escolar es dura para algunos estudiantes y me gustaría hacer amena la estancia en el aula empleando metodologías innovadoras que desarrollen su pensamiento crítico y que gracias a ello se lleven un buen recuerdo del período de tiempo que pasen conmigo.

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